Naranjas confitadas: mi forma de confitar las naranjas

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Antes de que comencéis a leer esta elaboración, no tengo ni que deciros que las naranjas que uséis tienen que ser de buenísima calidad, ya que eso se notará muchísimo una vez tengamos las naranjas confitadas.

No tiene mucho trabajo, más que nada es un trabajo de paciencia (como todo en pastelería) y aunque mi forma es un poco repetitiva y algo cansada, creedme: es la mejor forma para que os salgan unas deliciosas naranjas confitadas. ¡Tengo gente que puede dar fe de ello! 😉

Una vez confitadas las naranjas, guardadas en un tarro o tupper en la nevera os durarán muchísimo. También podéis esterilizar tarros y guardarlas,  así os durarán más y también es una muy buena idea para regalar. :-)

NARANJAS CONFITADAS

Para limpiar bien las naranjas y quitar gran parte del amargor hay que hervirlas varias veces, aquí lo explico por pasos. Para hacer esta receta hay que tener termómetro o saber medir el azúcar con los dedos. 

Las proporciones que uso yo para confitar es: 1 parte de naranjas, 1 parte de azúcar, 1 parte agua. Ejemplo: 1 kilo de naranjas, 1 kilo de azúcar, 1 litro de agua. Por supuesto la cantidad de azúcar podéis modificarla, si no os gustan tan dulces podéis poner solo 700 gramos. ¡Esto es a gusto de la persona al 100%! El tema del agua es un poco lo mismo, podríais poner entre 600 u 800 gramos, pero a mi me gusta que cuando las guardo en tarros, me queden completamente cubiertas por el almíbar, que aparte de conservar mejor las naranjas, cuando se me terminan lo uso para otras elaboraciones. 😉

Lo primero que vamos a hacer es limpiarlas, y ésta es mi forma:

  1. Cortar las naranjas en rodajas y esas rodajas en mitades.
  2. Meter en una olla con agua hasta cubrirlas y cuando comience a hervir contar cinco minutos.
  3. Escurrir y volver a hacer esta misma operación dos veces más (total, tres veces hemos hervido para limpiarlas bien y quitarles amargor). Yo lo que hago es probar un trozo, porque hay algunas naranjas que vienen tan amargas que, para mi gusto, necesitan un hervor más.
Ahora ya vamos a la elaboración:
  1. El mismo peso que haya de naranjas, añadir de azúcar y agua dentro de la olla y dejar hervir. Es necesario un termómetro para esto o conocer los puntos del azúcar con los dedos.  Una vez comience a hervir, contar diez minutos a fuego fuerte y luego mover y poner a fuego medio-alto.
  2. Llevar la cocción hasta 107°C removiendo de vez en cuando para que no se nos pegue. Para los que no tengáis termómetro pero sabéis medir los puntos del azúcar con los dedos, necesitamos el punto de “hebra fina”. Lo que yo hago es cuando ya lleva un rato hirviendo es, de vez en cuando, mover directamente la olla. No meto la espátula ni nada y así evito romper las naranjas e intentar que queden lo más perfectas posibles.

Una vez lo tengáis a 107°C cambiamos a un recipiente nuevo y dejamos enfriar ahí durante hora y media o dos antes de meter en tuppers o tarros. Si queremos bañar estas naranjas en chocolate negro (para mí una de las mejores combinaciones de este mundo) tenemos que dejarlas escurrir en una rejilla durante media hora o cuarenta minutos más o menos y luego ya ¡a bañar las naranjas confitadas en chocolate!

Esta elaboración os puede servir para muchísimas recetas, y os aseguro que le da mil vueltas a las industriales que vienen ya confitadas que para mí tienen un sabor plastificado horrible.

¡Ya me contaréis que tal os quedan!

4 Comentarios

  1. Responder Silvia 25 febrero, 2014

    Que bonitas que quedan!!! Como en casa tenemos limones hago limones confitados. Tendre que plantar un naranjo!!!!
    Besos!

  2. Responder Sara 30 octubre, 2015

    Esther!!! Si las quiero utilizar para los roscones de reyes pero las quiero hacer ya, como las conservaría hasta hacer los roscones?

    Las escurro y las dejo secar para meterlas en tarros hasta que las uso?

    Besos 😉

    • Responder Esther 2 noviembre, 2015

      Hola Sara!

      Lo mejor es comenzar ya! Porque además del roscón puedes chocolatearlas y quedan deliciosas! :) La mejor manera es que una vez las hagas, las dejes un par de horas enfriar en la misma olla donde las has hecho. Luego lo pasas a un bol, lo tapas con papel film y lo dejas reposar toda la noche en la nevera. Al día siguiente ya lo puedes meter en tarritos con el sirope y todo, el sirope las ayuda a conservarse mejor. Si no lo vas a hacer en conserva, tendrás que tener los tarritos en la nevera, pero si los esterilizas y luego los hierves para hacer conservas, puedes tenerlos en el mueble sin problema. Yo para el roscón las saco unas horas antes y las dejo escurrir sobre una rejilla y luego ya las pongo :)

      Si las vas a chocolatear, las dejo escurrir en una rejilla toda la noche en la nevera y al día siguiente ya las paso por chocolate atemperado. Una vez el chocolate haya cristalizado, las meto en bolsitas para regalar y las guardo en un tupper hermético, porque así la humedad de la nevera no afecta al chocolate 😉

      El sirope es DELICIOSO yo lo uso para bañar mi bizcocho de naranja que también está en el blog.

      ¡Ya me contarás! Un saludo!

  3. Responder isabel 21 diciembre, 2015

    Hola Esther, cuanto tiempo tienes las naranjas cociendo ya en el almíbar??? Gracias y feliz navidad

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