Mi trabajo en Hamburgo: un año de postres y nuevos retos

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Una vez más, pasan los meses y no escribo en el blog ¡Y es que no he tenido tiempo para nada! Todos los años antes de Navidades me pasa lo mismo, y aunque todos los años sobre septiembre piense “de verdad que este año publico recetas navideñas” en cuanto llega mitad de noviembre… ¡Adiós vida hasta después de Reyes! Una vez más así ha sido…

Mi propósito para este año es publicar más. En 2.013, con mi nueva vida en Alemania, frío polar, otro idioma,  y muchas horas trabajando en el restaurante, he tenido el blog bastante abandonado. Aun así los que me seguís ya sabéis que siempre estoy activa en las redes sociales (Twitter, Facebook, Instagram) y contesto los emails con vuestras dudas con el poco tiempo libre que me sobra. 🙂

En éste, mi primer post de 2.014,  voy a contaros y enseñaros un poco una recopilación de fotos de algunas de las elaboraciones que he estado haciendo en el restaurante durante este año. Poco a poco, desde que entré, he ido teniendo cada vez más y más responsabilidades y trabajo para mi partida. Antes que nada, quería aclarar que finalmente mi Oompaloompa César de México no pudo quedarse a trabajar conmigo por motivos personales, lo cual en verano me hizo tener que volver a buscar otro Oompaloompa.

Tartas de fin de semana

Arriba: Mousse de frutos rojos con fruta fresca. Tarta con bizcocho de cacao y almendras, mousse al 70%, gelatina de albaricoque y glaseado de cacao.

Abajo: Bizcocho de naranja con crema de mascarpone y vainilla y confitura de papaya artesana. Crumble de crema pastelera y cerezas.

Antes de irme de vacaciones en agosto, entró de prácticas en la cocina un chico llamado César que es de Teruel, y como era de España para facilitar el trabajo, directamente lo metieron a trabajar conmigo. Este chico vino a estudiar hostelería a Alemania, por lo tanto como es joven (20 años) y acababa de empezar en esta profesión, no tenía ni idea de nada de pastelería como es lógico. Por una lado me eché las manos a la cabeza pensando “Bufffff la que me puede armar aquí es buena” pero por otro lado pensé que me encanta enseñar, que hasta día de hoy, creo que enseño bien, con paciencia infinita y educación y que si él se dejaba guiar por mi, todo iría bien. De lo que se piensa a la realidad hay un gran trecho, pero para mi sorpresa, esta vez tuve suerte.

Para alguien que viene sin saber absolutamente nada y que en su vida ha hecho una tarta, poco a poco fue cogiéndole el truco a muchas cosas, entre ellas cosas tan complicadas al principio como pueden ser la decoración o escribir con cornet en un plato. Desde agosto hasta diciembre que estuvo conmigo, tendríais que ver los dos últimos meses emplatando nuestros postres. ¡Preciosos y apetitosos! Vamos, que me tenía súper orgullosa cada vez que lo veía trabajar a mi lado. Una pena que en diciembre volviese a España porque aunque le guste la pastelería, no le apasiona y quería probar a estudiar otra profesión. Una pena muy grande que mi Punki-Oompaloompa (como lo llamaba yo con cariño por el pelado punki que llevaba) no siguiera conmigo, pero lo pienso y con lo duro que es este trabajo, si no le apasionaba ni la mitad de lo que me apasiona y disfruto yo en mi trabajo, ahora que es joven, es mejor buscar otro trabajo donde esté feliz y, quién sabe, quizás en un futuro decida retomar el dulce camino pastelero ¡y me lo encuentre de nuevo! 😀 Sea como sea, tener oompaloompas, mejores o peores, de todos se aprende mucho, y los meses que César ha estado conmigo trabajando, he disfrutado enseñándole y compartiendo mis recetas con él.

Tras mi vuelta de las vacaciones y volver a revisar muchísimos currículums para el puesto como ayudante de pastelería, finalmente me decidí por una persona que conocía desde hace unos años. Vi que había seguido formándose, entre otros sitios un stage en un restaurante reconocido con estrellas Michelin en España y que además sé que le gusta muchísimo lo que hace y quiere seguir avanzando, y eso para mí es lo más importante. Mi nueva Oompaloompa, aunque realmente ella sería como la Master-Oompaloompa ya que tiene experiencia pastelera, se llama Pilar García y en la temporada que trabajé en la Taberna del Alabardero en Sevilla (noviembre 2.009-febrero 2.010) ella estaba de alumna y congeniamos muy bien, tanto que hemos seguido en contacto desde entonces.

Dos de las tartas de un fin de semana. Carrot cake y Selva Negra.

El trabajo desde entonces se me ha vuelto un poco más llevadero, ya que hacer las cosas entre dos siempre es mejor que hacerlas sola, aunque desde octubre a diciembre he podido disfrutar de tener a César (Punki-Oompaloompa) y Pilar juntos y entre los tres, hemos hecho un gran trabajo. 🙂 Siempre me quedo con la frase “Cuatro ojos ven más que dos” y trabajar diariamente con otra persona que no solo le gusta lo que hace, si no que también quiere seguir avanzando, es todo un privilegio.

Como os contaba al principio de este post, en el restaurante he ido adquiriendo cada vez más y más responsabilidades. Una de ellas ha sido incorporar tartas para los fines de semana y encargos para cumpleaños o eventos especiales. Cuando yo entré a trabajar en diciembre de 2.012 se usaban congeladas y cuando lo vi casi se me cayó el corazón al suelo. Por suerte, ir tomando las riendas dulces del restaurante poco a poco, aunque sea más trabajo, cada vez me ha hecho sentirme más satisfecha con el trabajo que realizo para el East Coast, que es el primer restaurante en el que trabajo donde me siento libre y a gusto al 100%.

Aquí abajo podéis ver más fotos de mis elaboraciones.

Postres para eventos especiales

Tartas de fin de semana

Arriba de izquierda a derecha: Nutella cake. Cheesecake de Oreo con base de galletas y praliné de avellanas.

Abajo de izquierda derecha: Tarta de pera, albaricoques y pistacho con crema pastelera de vainilla. Tarta de mousse de caramelo con gelatina de mango y glaseado de chocolate caramelo.

Tartas de fin de semana: Brownie cheesecake y crumble de manzana

Tartas de fin de semana

Al fondo: Crumble de mazapán con crema de cerezas y compota de manzana.

Delante: Tarta de chocolate estilo francés, parecido a un coulant de chocolate pero en tarta.

Lo que más me gusta sin duda alguna de hacer las tartas de fin de semana es que puedo hacer las que quiera y como quiera. Así que cada fin de semana solemos tener entre tres y cinco tartas diferentes, y me encanta cuando vienen clientes preguntando por alguna que le gustó el fin de semana anterior. Salir para que me feliciten por mi trabajo y hablar con clientes que adoran tanto el chocolate como yo son sensaciones tan bonitas y gratificante que me es imposible explicarlo con palabras.

Desde el primer momento que comencé a hacer las tartas para el fin de semana y eliminé lo industrial que usaban antes, gustaron tanto que al poco comencé también a hacer un petit para el café. Voy cambiando cada pocos días, y siempre buscando recetas nuevas y deliciosas para acompañar un café. Con esto me ha pasado al igual que con las tartas: han gustado tanto, que ahora mismo estoy creando un mini plato con tres petits diferentes para que la gente que no quiera postre, pero sí algo dulce, pueda disfrutar de ello en pequeños bocados. Aún estoy trabajando en esto, cuando tenga ya decidido algunas de las cosas que haré, ya que cada día iré poniendo cosas nuevas, haré fotos y las colgaré aquí para que lo veáis. 🙂

Tarta de fin de semana

Tarta de bizcocho de nougat con praliné de avellanas y frosting de Nutella.

Creaciones para eventos

Tarta de fin de semana

Bizcocho esponjoso de vainilla, plátanos caramelizados con naranja, mousse de chocolate 72%, gelé de plátano y glaseado de caramelo.

¡Esto que viene a continuación es algo que tenía muchas ganas de compartir con vosotros!

Cuando te apasiona tu trabajo, eso se nota en tus resultados. En mi caso mis resultados son comestibles y durante este año en el restaurante, tanto mis compañeros como jefes de cocina como el director han podido comprobar que estoy enamorada de mi trabajo al 100%. Como me gusta tanto lo que hago y disfruto creando nuevas recetas, desde octubre estoy a cargo de la parte de pastelería de un segundo restaurante que han abierto aquí en Hamburgo. El restaurante se llama Clouds Heaven’s Bar & Kitchen y está en St.Pauli, zona céntrica de Hamburgo en un rascacielos precioso. Entonces os preguntaréis “¿Trabajas unos días en uno y otros días en el otro restaurante?”. ¡No, nada de eso! Sigo en el mismo donde llevo todo este año,  produzco allí y por la tarde se lo llevan para el otro restaurante donde los cocineros emplatan. 🙂 Más feliz no puedo estar, ahora soy doble Chef Pastelera, tengo el doble de trabajo, pero estoy súper feliz de poder hacer todo esto, que aparte de disfrutarlo, no deja de ser más experiencia para mi trayectoria profesional. 🙂 ¡Me moría de ganas de contároslo!

Hablar de mi equipo de cocina es algo que no puede falta en este post. Como ya he dicho anteriormente, es la primera vez en mi vida que me siento “como en casa” en un restaurante. Desde el primer día me han hecho sentir parte de esta cocina, incluso con la dificultad de no hablar el mismo idioma y comunicarnos en inglés, el trato hacia mí y el resto de los compañeros siempre es con respeto absoluto.

Llevo un año y un mes trabajando aquí y en todo este tiempo jamás he oído un grito, un golpe o una falta de respeto hacia otro compañero o stager. Lo que se piensa fuera de que los alemanes son muy rectos a la hora de trabajar y serios es cierto, y quizás por esa razón encajo tan bien. Para mí, mi profesión ya sea en una cocina o pastelería, me la tomo con respeto absoluto y seriedad, y la mayor parte del tiempo estoy concentrada en mi trabajo al 200% para que todo salga perfecto. Así cuando tengo un rato libre, entonces sí es momento de alguna gracia en la cocina o hablar un poco con algún compañero. A la hora de crear platos, todo el mundo prueba y da su opinión y esa es otra cosa que me encanta, poder compartir esos momentos con personas que les gusta tanto su trabajo como a mí. No tiene precio.

De izquierda a derecha: Patrick, yo, César (mi Punki-Oompaloompa), Sushi Chef (no recuerdo el nombre porque él trabaja en el hotel), Tom y Daniel.

Ser mujer en la cocina no es tarea fácil como bien sabéis muchos, pero si encima entras a trabajar como jefa de pastelería, es aún más complicado. En mi trayectoria en muchos sitios, tanto restaurantes como en pastelerías, siempre me he encontrado con gente envidiosa, con hombres “que quieren hacerse los machos” con algunos subnormales de “a mí una mujer no me manda” y cosas por el estilo. He sudado mucho, trabajado muy, muy, muy duro y sacrificado aún más para estar donde estoy. Si una cosa tengo clara desde que “espabilé” más en mi oficio, es que no me vuelvo a dejar pisotear, menospreciar o faltar el respeto por nadie más; ya sea jefe, compañero, limpiador o ayudante.

No se me olvidará mis primeros días en el trabajo, donde entré “con la pistola cargada” esperando a ver quién iba a ser el primero en soltarme alguna lindura del estilo que os he comentado antes. Para mi sorpresa, todos fueron educados, me ayudaron en todo lo que podían y más a la hora de encontrar ingredientes o no entender a algún camarero; y si necesitaba algo de ayuda antes de empezar el servicio siempre me ofrecían su mano. Quizás haya tenido mala suerte en mis trabajos en España, pero tener esto que os cuento en esta cocina para mí es como un regalo caído del cielo que llevo esperando muchísimo tiempo.

De izquieda a derecha: Sushi Man, Tom, yo, Beni (segundo jefe de cocina), Flo y Jeff.

Tres meses antes de que cumpliera mi contrato, el director y jefe de cocina hablaron conmigo para ampliarme mi contrato y ofrecerme mejores condiciones laborales. Así que por ahora me quedo más tiempo en este restaurante y ya veremos de aquí a unos meses, ya que hay una parte de mí que por muy bien que esté aquí, sólo tengo ganas de probar sitios nuevos y probar otra ciudad. Mi alma de Willy Fog a veces es muy cansina, tanto mudarme y mudarme, pero qué le voy a hacer. ¡Me encanta mi trabajo, aprender y viajar! 🙂

Una de las cosas que más me gustan de mi profesión son las fechas señaladas, y a diferencia de mucha gente, adoro trabajar en días señalados como por ejemplo en Nochevieja. Este año además estaba muy contenta de ser yo quien diseñara el plato con cinco mini postres para el menú de noche vieja. Un menú que dimos para 170 personas y que salió todo a la perfección.

Una de las partes favoritas de mi trabajo es cuando dibujo lo que está en mi cabeza en un trozo de papel y luego lo veo emplatado.

Boceto de mi postre para el menú de Nochevieja

Ajustando las medidas de los postres al plato

Pastel de crema de mascarpone con vainilla y gelatina de fresa; parfait de mango y bizcocho de chocolate con bombón de coco; bizcocho financier con quenelle de mousse de chocolate con canela y base de praliné de avellanas; brownie fudge; bombón oro de fruta de la pasión y chocolate con leche

Pues mi aventura pastelera durante este año en Hamburgo, resumida en este post, espero que os haya gustado. 🙂

¡Gracias por leerme, gracias por estar ahí y gracias por el apoyo diario que me dais!

9 Comentarios

  1. Responder Paula 1 febrero, 2014

    Me ha gustado mucho leer esta entrada. Verla ha sido un castigo. ¡¡Qué envidia da!! No lo digo solo por los postres, si no por lo realizada y feliz que se te ve 😛

    A mí también me encanta hacer esos dibujo-bocetos, ¡¡pero luego sale poco de ahí!! Jajajajajajjaa Y eso que no son tan ambiciosos como los tuyos.

    Y si en 2014 publicas más a menudo, ¡¡podías compartir esa tarta de naranja con bizcocho de mascarpone, si no es receta top secret!! Hasta que podamos ir a Hamburgo a probarla, jajajaja

    Un beso, y que el 14 sea incluso más gratificante que el 13 😛

  2. Responder Silvia 1 febrero, 2014

    Ohhhh que postres y que actividad!!!
    Aunque te sigo por twitter aun me gustará más ver todas las recetas de todos las fotos que has puesto!!!

  3. Responder Isabel Rivera 1 febrero, 2014

    Enhorabuena por todo lo que estás consiguiendo. Suenas a felicidad por todos tus poros, así que a disfrutar. Y muchas gracias por adelantado por las recetas que publicarás. Abrazos, isa

  4. Responder Mariela 1 febrero, 2014

    Esther enhorabuena!! La verdad que te felicito por las obras de arte que haces y por todo lo que estás consiguiendo.
    Gracias por contestar tan rápido a las dudas que una tiene y se vuelve loca,jaja.

    Saludos,

    Mariela.

  5. Responder Chary Serrano 2 febrero, 2014

    Me he quedado con la boca abierta…. madre mía, que creaciones, que preciosidades, perfectas.
    Un equipo estupendo.

    Como estoy suscrita, echaba de menos tus publicaciones, pero has vuelto poderosa.

    Me alegro que te vaya tan bien. Un abrazo

  6. Responder Maria Dolores 5 febrero, 2014

    Ohhh!!! enhorabuena se nota que disfrutas en tu trabajo y tienes que estar contenta haces unos postres impresionantes.
    Mucha suerte aunque con esas manos y ese buen gusto el éxito lo tienes asegurado.

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